La zona Paraíso

Mayo 12, 2007 at 7:38 pm (Zonas)

Al hablar de Paraíso no estamos hablando únicamente de una calle de Valladolid de nombre particularmente evocador, sino también de una de las más grandes, variadas y populares zonas de ocio de toda la ciudad.


La zona de Paraíso no recibe su místico nombre por pretender, de algún modo, invocar ese edén que todo joven ha querido alcanzar en alguna de sus numerosas salidas nocturnas con mejor o peor suerte, sino por algo mucho más prosaico, como es el nombre de la calle (Calle Paraíso) a lo largo de la cual se encuentra la mayor parte de los bares que engloba esta genérica denominación, que abarca también diversas calles aledañas por las que se encuentran algo más dispersos otros muchos bares, como por ejemplo las calles del Marqués del Duero, El Sábano, Ramón y Cajal, La Piedad, El Prado, La Esgueva, La Estrecha, Los Moros o el Pasaje de los Alarcón.

Paraíso es una zona de bares, grande, variada, popular y populosa, lo que le ha convertido en uno de los referentes básicos del ocio de la ciudad, hasta tal punto conocida y frecuentada que, de hecho, es muy raro hallar a un joven vallisoletano, ya con edad suficiente, que no haya salido nunca por sus siempre concurridas y alborotadas calles.

Quizás el rasgo más característico de Paraíso sea el de su naturaleza ecléctica y variada, receptora de todo tipo de influencias y corrientes que acaban mezcladas en una suerte de síntesis abigarrada. El resultado es un conjunto de locales siempre distintos pero semejantes dentro de cierta uniformidad de tendencia moderada, contenida, en donde domina lo informal, lo castizo y lo natural, la sencillez, el carácter y la estética de barrio, en definitiva, el ambiente popular.

Paraíso es una argamasa bizarra y armónica, juvenil, combinación a medio caballo entre los distintos ambientes que recibe de las demás zonas de la ciudad, tanto de lo bohemio y alternativo, como de lo rockero, de lo macarra o de lo pijo, algo que no solamente se refleja en el ambiente general o en los bares, sino también en la gente que campa por sus respetos abarrotando la zona fin de semana sí finde también.

Quizás por todo esto Paraíso no convenza al cien por cien a mucha gente. Un heavy de seguro dirá que, salvo uno o dos bares, todos los demás locales le parecen muy pijos. Un pijo dirá a su vez que, salvo contadas excepciones, Paraíso es demasiado cutre. Y un bohemio señalará quizás que, de nuevo salvo en uno o dos casos de su agrado, abunda lo mediocre, lo vulgar y lo aburrido. Sin embargo, es precisamente por esta naturaleza heterogénea por lo que, al mismo tiempo, convencerá de algún modo a todo el mundo. Pues, si bien no suele ser la zona preferida de nadie, ni acostumbra a levanta pasiones, es sin embargo tolerada y aceptada por casi todo el mundo.

Paraíso es, por otra parte, una zona esencialmente de bares, bares-taberna, pubs más bien informales y discobares. No hay discotecas, bares bohemios, locales musicales o temáticos de algún tipo o ese tipo de locales de moda pretendidamente más elegantes. Sin embargo, cualquier tipo de carencia no es tal en realidad, pues si otra cualidad buena tiene Paraíso es su céntrica ubicación, que le permite rodearse como está de casi todas las demás zonas de ocio de Valladolid:

A dos pasos está la muy similar zona de La Torrecilla y San Martín, y todos los bares, algo más dispersos, que hay más allá, entre San Pablo y el Río Ortega. Justo al lado está la zona de la Antigua, y algo más allá la de la Universidad, Santa Cruz y la Calle López Gómez, bien surtidas de bares de muy distinta índole, y desde donde se puede llegar, andando el camino, hasta la Plaza España, lugar desde el que es muy fácil acercarse a las zonas de Mantería o de la Calle Gamazo. Muy cerca de Paraíso, sólo con cruzar la Calle de las Angustias, están la mítica zona alternativa de Cantarranas y aledaños (Leopoldo Cano, General Almirante o Macías Picabea), la variopinta y siempre interesante zona de San Blás, los bares del Mercado del Val y San Benito, y algo más allá, la zona de San Miguel, famosa junto a la algo más lejana zona de Poniente, por aglutinar los locales de más alto copete de la ciudad. Andando sólo un poco más se llega a la Plaza Mayor y a la Calle Teresa Gil, en donde hay discotecas y varios bares aquí y allá y, si se prefiere, se puede andar hasta la Catedral, alrededor de la cual se encuentran muchos de los mejores bares bohemios y alternativos de la ciudad, con otros bares de cócteles y pubs más elegantes aquí y allá. Incluso queda ceca la zona de las universidades, tan sólo caminando un trecho en dirección hacia el Río Esgueva.

Dada su variedad, o bien en Paraíso o muy cerca puede encontrarse todo tipo de cosas, de cada una de las cuales hallará además quien busque infinidad de variedades: cachis, cervezas, copas, chupitos… Y si lo que se tiene es hambre hay multitud de bocaterías, kebabs, hamburgueserías, bares y tabernas de tapas… De hecho, algunos de los locales que por las noches sirven copas y se llenan de jóvenes son tabernas y tascas por el día, sobre todo a diario, y algunos (muy pocos) incluso mezclan ambas actividades.

Pero si de algo es el paraíso la zona homónima es de los chupitos y las chupiterías, entendido este último término (quizás desconocido para los profanos en la costumbre de ingerir periódicamente este tipo de pequeños tragos desmesuradamente sobresaturados de alcohol) como un tipo de local tan especializado en los chupitos que habitualmente se limita por lo demás a servir las típicas cervezas de rigor (lo cual se suele agradecer tras tomar cualquiera de sus preparados). El caso es que, tan sólo en esta calle propiamente dicha, hay tres chupiterías, y lo menos otros tres bares que sirven chupitos entre su propia oferta ya más variada. Y si se abarca toda la zona habría que doblar este cómputo.

Un punto más a favor de Paraíso es que, aún siendo una zona grande y bien surtida de alcohol, en la que puede juntarse una cantidad ingente de personas un fin de semana cualquiera, y en la que se acaba organizando un jaleo considerable, apenas suelen darse episodios de violencia o delitos de cualquier tipo. La seguridad siempre es un extra.

Aunque con algunas excepciones puntuales, la gran mayoría de los locales de esta zona cierran a la hora a la que les obligan las normas municipales, esto es, sobre las tres y media o las cuatro de la madrugada, hora a la que todo el que se encuentre todavía allí se ve forzado o bien a irse a casa o a buscar otro tipo de diversión en zonas aledañas, como la que puedan darle los discotecas y discobares cercanos.

Las fotos de rigor, y además una somera descripción de esta zona de copas y de sus principales bares, en el siguiente post.


2 comentarios

  1. Recorrido por Paraíso « Trasmundos dijo:

    [...] 14th, 2007 at 1:28 am (Zonas) Un somero recorrido con soporte gráfico por el núcleo de la zona Paraíso: la calle homónima hasta Ramón y Cajal, el Pasaje de los Alarcón y la calle [...]

  2. Recorrido por las otras calles de la zona Paraíso « Trasmundos dijo:

    [...] la Calle Paraíso son consideradas también, por el común de los vallisoletanos, como parte de la zona Paraíso. Estas son la Calle Marqués del Duero, la Calle Estrecha, la Calle Piedad, y la Calle [...]

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