El Jasper

Abril 25, 2007 at 5:26 pm (Bares)

Jarras, música y una concurrencia numerosa es lo que oferta a grandes rasgos este bar, que se ha ido convirtiendo con el tiempo en una escala nocturna muy habitual de la zona de Paraíso.


El Jasper es el arquetipo del tipiquísimo bar juvenil de copas y música para todos los públicos. Ecléctico, sin un estilo definido, con una amplia aunque no destacable (cualitativamente hablando) oferta de bebidas, música comercial de fondo constante y bastante espacio para alternar, aunque habitualmente lleno de parroquianos. Una combinación ésta muy habitual en la zona de Paraíso, zona que habrá que tratar en lo sucesivo con mayor profundidad.

Al poco de tomar la calle Paraíso, que da su nombre a esta zona de ocio, y dejar atrás la del Marqués del Duero, tenemos en la acera de la izquierda, andados apenas 50 metros, la entrada a este bar, que consta únicamente de un pequeño portal, no demasiado llamativo ni ostentoso, donde un rótulo sencillo reza “Jasper”.

En la entrada no hay ventanas, ni tan siquiera un tramo de fachada contiguo que pueda dar idea de las verdaderas dimensiones del local. Y precisamente, por lo sencillo y reducido de esta recepción, única parte del bar que da a la calle, sorprenda quizás al neófito el amplio tamaño de que dispone.

Desde la entradaDesde la entrada se domina prácticamente todo el bar. Después se sigue por un pasillo estrecho y largo, flanqueado a la derecha por una barra igualmente larga, hasta llegar, andados unos diez pasos, al fondo del bar, en donde hay otra barra mucho más pequeña, y un amplio espacio que se abre hacia la izquierda, detrás del cual está la entrada a los baños. Suele ser ésta la única parte del bar que normalmente cuenta con un espacio abierto lo suficientemente holgado como para que decenas de personas bailen, corran o formen corrillos.

La oferta de bebidas es más que suficiente, teniendo en cuenta sobre todo que no es un bar que se centre en la calidad o variedad de sus existencias, sino en saciar unas expectativas modestas. Eso sí, los precios quizás resulten un poco más caros que los del común de los bares del estilo: jarras a cuatro euros en sustitución de los más habituales cachis (las jarras son una oferta muy común en la calle Paraíso), cervezas a dos euros (no pueden faltar en bar español que se precie), copas para los más pudientes a 4 euros (no son baratas pero tampoco excesivamente caras) y, otro común a la calle Paraíso, chupitos, a entre uno y dos euros.

Más adentroLa música es la típica y corriente tonadilla que puede escucharse en la radio a casi cualquier hora, es decir, nada especialmente temático, aunque el pincha, si está inspirado, puede dar alguna sorpresa. Sin embargo, el plato fuerte de este bar tampoco es la música o el baile, aunque en la zona del fondo haya suficiente espacio como para danzar, a no ser que, como sucede a menudo, haya demasiada gente como para hacerlo cómodamente.

La decoración y el estilo del bar, sin ser muy destacable, es sin embargo un detalle a tener en cuenta por el cuidado que se le ha dispensado. El aspecto y la disposición del Jasper responde a un estilo muy de moda entre los pubs españoles, que mezcla lo estándar y funcional con la elegancia clásica. La planta y el aspecto del bar pretenden combinar una base antigua muy restaurada, seguramente vestigio de lo que debía de ser el local primitivo, con un diseño y una decoración modernas. 

La barraAsí, en el Jasper puede verse una gran abundancia de madera en la barra, las paredes, el suelo y las vigas del techo, junto con varios candelabros antiguos jalonando las paredes (entre otros detalles) y antiguas estructuras de ladrillo en algunas paredes y columnas que forman arcos, baldas y nichos diversos. Pero junto a ello aparecen muebles de diseño, carteles y dibujos modernistas en las paredes, y todas las comodidades de un local moderno.

Este bar suele abrir todos los fines de semana por la noche. Se llena sobre las once o las doce, y conserva la afluencia hasta bien entrada la madrugada. Después, echa el cierre a la hora habitual, entre las tres y media y las cuatro.

Como dato negativo evidente cabe destacar quizás lo innecesariamente angosto del pasillo de entrada, cualidad que se acrecienta debido a que muchas personas tienden a acomodarse en la barra cerca de la entrada en vez de pasar hasta el fondo del local, circunstancia que ocasiona las más de las veces atascos y congestiones (pues este bar además, como se ha señalado, suele estar bastante concurrido). Estos atascos suelen convertir en una tarea absurdamente ardua cruzar el bar de una punta a otra, o pasar hasta el fondo a fin de acomodarse con cierto desahogo.

En resumidas cuentas, el Jasper suele ser una muy buena opción para quien desee tomar cualquier cosa mientras charla con sus amigos, sin unas ambiciones más concretas que esas. Por su carácter ecléctico, más bien es una buena opción a elegir cuando no se tiene una idea concreta de a dónde se quiere ir, que cuando se busca un bar que destaque en alguna especialidad o que tenga un estilo muy determinado.

Una vista desde el fondoOtra panorámica desde el fondo


1 comentario

  1. Lara dijo:

    Me encanta el Jasper, voy todos los fines de semana y lo que más me gusta del bar es el DJ ;)

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