Nota de la redacción
Lo primero lo fundamental, que es pedir disculpas adelantadas a los posibles lectores por tan dilatada ausencia bloggera.
Me comprometí en su día a hacer un blog de esta temática en particular porque, pensé, me sería fácil dado mi personal estilo de vida social, en el que suelo frecuentar varias zonas de ocio y bares distintos casi todos los fines de semana como quien no quiere la cosa.
Sin embargo, y debido a una serie de circunstancias personales y “profesionales”, resulta que las últimas semanas no han sido precisamente un ejemplo de lo que venía siendo mi habitual rutina: un par de ecapadas fuera de la ciudad el fin de semana, estudios, trabajo y exámenes en la universidad me han mantenido bastante alejado de mis otrora habituales salidas nocturnas por Valladolid.
Sin embargo, y como bien dicen los budistas, todo cambia constantemente, y en lo sucesivo volveré a recorrer los trasmundos de mi ciudad con asiduidad, y a dar por ello cuenta, como buenamente pueda, de lo que mis turbios ojos vean, en este mi hasta hoy desvalido blog.